Diana Torres Nuñez | Jurista UNAM
Esta tormenta estruja mi pecho
Relleno mis ausencias con dolor
Invento un placebo con llanto
Con sabor a verano menta y café
Para así ver lo que soy y lo que deje
Me descalzo en esta tierra fértil
Donde siembro dolor, amor y tristeza
Arando con caricias rencor y soledad
Un jardín color sepia, refugio de mi demencia
Matizo con el rojo sangre precio de mi excentricidad
Camino sobre mi cosecha y me eleva al fin libre
Infierno de mi sueños, solo sola soy sensible
Mi ansiedad la cadena mis sentimientos la llave
En ellos me pierdo y se pierden en tus ojos
Que pierdo en sollozos arrebatados por marfil negro y blanco
Oscurece así marchitando lilas y rosas
En cada rincón el sol quemo la esperanza
No fue sino la semilla de una eterna tortura
Una suave brisa se convirtió en fría y mortal lanza
El ocaso borra mi ser, arranca raíces, brota mi fortuna...
Una lluvia de estrellas llora mi destino
Mientras otro diluvio plateado arrasa mi esperanza
La noche ha llegado y la luna me aguarda sin temor
Sabe que así ha de ser mientras me observa con amor y dolor
Ha salido para unirnos y vivir en este universo de sentimientos infinitos
Ya mis ojos secan junto a esta huerta
El frio refresca mis labios tiernos color diamante
Mis heridas sabor cacao me hacen levantar
Y de una vez volar hacia mi suerte
Así en esta noche oscura y brillante la luna acepta ser mi amante.
Relleno mis ausencias con dolor
Invento un placebo con llanto
Con sabor a verano menta y café
Para así ver lo que soy y lo que deje
Me descalzo en esta tierra fértil
Donde siembro dolor, amor y tristeza
Arando con caricias rencor y soledad
Un jardín color sepia, refugio de mi demencia
Matizo con el rojo sangre precio de mi excentricidad
Camino sobre mi cosecha y me eleva al fin libre
Infierno de mi sueños, solo sola soy sensible
Mi ansiedad la cadena mis sentimientos la llave
En ellos me pierdo y se pierden en tus ojos
Que pierdo en sollozos arrebatados por marfil negro y blanco
Oscurece así marchitando lilas y rosas
En cada rincón el sol quemo la esperanza
No fue sino la semilla de una eterna tortura
Una suave brisa se convirtió en fría y mortal lanza
El ocaso borra mi ser, arranca raíces, brota mi fortuna...
Una lluvia de estrellas llora mi destino
Mientras otro diluvio plateado arrasa mi esperanza
La noche ha llegado y la luna me aguarda sin temor
Sabe que así ha de ser mientras me observa con amor y dolor
Ha salido para unirnos y vivir en este universo de sentimientos infinitos
Ya mis ojos secan junto a esta huerta
El frio refresca mis labios tiernos color diamante
Mis heridas sabor cacao me hacen levantar
Y de una vez volar hacia mi suerte
Así en esta noche oscura y brillante la luna acepta ser mi amante.